Cuando se espera que el índice de fertilización sea bajo, este se puede incrementar en el laboratorio a través de técnicas de micromanipulación especializadas.

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides es el método más comúnmente utilizado. Es un procedimiento en el cual un solo espermatozoide es inyectado directamente en el óvulo en un intento de lograr la fertilización.

ICSI

En general, la tasa de embarazo y de partos con ICSI es similar a aquella con FIV tradicional. Si se han identificado anormalidades que puedan ser transferidas de padre a hijo se le recomienda a la pareja apoyo psicológico y genético antes de realizar ICSI.

La visualización de dos pronúcleos al día siguiente confirma la fertilización del óvulo. Un pronúcleo se deriva del óvulo y el otro del espermatozoide. Aproximadamente un 40% a un 70% de los óvulos maduros fertilizarán luego de la inseminación o de ICSI.