Cáncer y fertilidad

En el hombre

Criopreservación oncológica de semen

foto-papaEn la actualidad existen muchas enfermedades graves que afectan a hombres jóvenes y que requieren tratamientos agresivos por lo general basados en quimioterapia o radioterapia produciendo alta toxicidad a nivel testicular y pueden ocasionar alteración en la calidad seminal ocasionando azoospermia (falta de espermatozoide) temporal o permanente.

Existen alteraciones eyaculatorias producidas por intervenciones quirúrgicas urológicas o retroperitoneales causando eyaculación retrograda o aneyaculación (falta de eyaculación en la relación sexual).

Para estas situaciones la criopreservación de semen constituye una posibilidad muy valiosa para los pacientes con deseo de fertilidad.
Gracias a técnicas avanzadas y con equipamiento moderno se pueden mantener conservadas muestras de semen en nitrógeno líquido manteniendo a muy bajas temperaturas (-196° C) para posteriormente ser utilizadas en tratamientos de fertilidad con muy buenos resultados.

Algunas de las patologías que pueden afectar la fertilidad luego de su tratamiento y que comúnmente acuden a esta posibilidad son los tumores testiculares, enfermedad de Hodgkin, otros linfomas, leucemias y tumores sólidos de origen sarcomatoso o epiteliales, entre otros. En la actualidad se trata de una muy buena práctica médica

En la mujer

foto-mamaDesde hace ya algunos años existe una nueva técnica para preservar óvulos con excelentes resultados reproductivos.

Es un valioso método para aquellas pacientes que tienen deseos de fertilidad futura y que debido a un problema oncológico deben realizar tratamientos de radio o quimioterapia, ya que estos son altamente tóxicos para el ovario. La vitrificación de óvulos también es utilizada en aquellas mujeres que desean retrasar su maternidad debido a razones personales.

Esta técnica consiste en reducir la temperatura a la que se expone el ovocito, de 22° C iniciales a -196° C de una manera súbita, tan rápida que la velocidad de enfriado es de 23.000 grados por minuto, a diferencia de las técnicas tradicionales donde la velocidad oscilaba entre los -0.3 y los -2° C. Es necesario incubar los ovocitos en una solución con alta concentración de crioprotector que evite los daños producidos durante la vitrificación, e inmediatamente después los ovocitos se introducen en nitrógeno líquido. De esta forma se transforma un cuerpo líquido en vítreo.