Nuestra primera consulta ginecológica

Durante el período de crecimiento llamado pubertad, las niñas empiezan a percibir todos los cambios en el desarrollo de su cuerpo que finalmente darán comienzo a su capacidad reproductiva: aparición del vello axilar y púbico, segregación de flujo, crecimiento de las mamas, aumento de la talla y aparición de la menstruación.

Los primeros signos del desarrollo puberal (aparición del botón mamario y vello púbico) comienzan alrededor de los 9-10 años. Muchas veces surgen preguntas o angustia frente a la transformación del cuerpo de niña a mujer. Por lo tanto, se recomienda realizar la primera consulta ginecológica a esta edad, para acompañar a la niña en su desarrollo brindándole la información necesaria a ella y sus padres, resolviendo dudas y confirmando la normalidad de esos cambios.

Asimismo, la consulta temprana permitirá que las pacientes puedan desarrollar su sexualidad de manera sana y segura contando con la información necesaria para evitar embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual.

¿Qué es lo que se realiza en la primera consulta?

La primera consulta permitirá que la niña conozca a su médica. La idea es generar un espacio de confianza donde la niña pueda hablar libremente y resolver las dudas que tenga. Se realizará una completa historia clínica a través de diversas preguntas y en base a ello se evaluará si es necesario solicitar algún estudio complementario. Generalmente las niñas concurren con su madre la primera vez y las adolescentes con un familiar, amiga o novio. También pueden concurrir solas. El examen físico consiste en un examen general donde se explica los cambios típicos de la edad. El examen ginecológico se realiza solo bajo el consentimiento de la paciente y cuando se haya logrado un espacio de confianza. El estudio de Papanicolau se realiza a partir de los 21 años y que hayan iniciado las relaciones sexuales.

¿Cada cuánto deben concurrir las pacientes a la consulta?

Dependerá de cada paciente en particular pero generalmente, durante el período de desarrollo puberal las consultas se realizan cada 6 meses y luego anualmente excepto situaciones específicas que necesiten un control más seguido. Si logramos acompañar a la paciente durante su crecimiento, aprovechando que a menor edad los controles son vividos con mayor naturalidad, más fácil se creará el hábito de la consulta anual ginecológica en la edad adulta.

Consultas frecuentes:

  Menarca o primera menstruación

– Cambios en el color u olor del flujo

– Picazón o lesiones vulvares

– Adherencia de los labios menores de la vulva, sobre todo en bebas o niñas pequeñas

  Dolor menstrual

– Irregularidad de las menstruaciones

– Aparición de acné o aumento del vello

– Anticoncepción

– Inicio de relaciones sexuales

– Dolor mamario

– Vacunación