No estás saliendo, cumplís con la cuarentena obligatoria por el coronavirus y lo estás tomando bien. Bajaste un cambio, buscaste otra mirada de lo que está pasando, te pusiste a leer y… ¿Por qué no ahora?


La médica Irene Dall´Agnoletta es ginecóloga y especialista en medicina reproductiva. Acaba de publicar el libro Guía práctica y vivencial de fertilidad (Ed. Dunken) y explica que en ciertas ocasiones los problemas de fertilidad pueden causar ansiedad y emociones negativas que, cuando se suman a ritmos vertiginosos de personas que viven a mil y tienen poco tiempo, se hacen muy difícil de manejar.

Dall´ Agnoletta aclara que no está diciendo que el #yomequedoencasa “es la solución para quienes están buscando ser padres y no lo logran”, pero sí que “cuando estás buscando un embarazo, y este no llega, estas situaciones tomadas con calma pueden ser positivas”. De hecho, en su libro destaca que actividades como el yoga, el mind-fullness y la meditación –que pueden realizarse en nuestros hogares- “siempre ayudan en los tratamientos”.

Entonces habla de “aprovechar la cuarentena obligatoria” para prepararse física, mental y emocionalmente para el futuro tratamiento. En este período, propone realizar una introspección con una guía de autopreguntas con las que intenta orientar a la paciente y a las parejas llevándolas a cuestionarse cuál es su situación personal, haciendo hincapié en el terreno emocional.

 

Hábitos saludables: un buen momento

La especialista también habla de dietas y hábitos saludables, ideales para comenzar a poner en práctica ahora que uno está tranquilo y en casa.
Su libro cuenta con capítulos dedicados específicamente a estos temas, para los que convocó a colegas y especialistas como Cecilia Ponce, licenciada en Nutrición; Enrique Salama, experto en medio ambiente y contaminación; Lucila Martín Moreyra, especialista en sexología; Gastón Rey Valzacchi, en andrología; Albertina Paganini, en aborto recurrente; Silvia Jadur, en psicología y Carlos Carrere y Massolo en leyes de fertilidad.

“Es importante tener en cuenta ciertos factores como el peso, la dieta y el estilo de vida ya que la mayor probabilidad de lograr el embarazo se encuentra cuando la mujer tiene un peso corporal adecuado. Tanto la obesidad como la delgadez extrema comprometen la posibilidad de concebir”, comenta la autora de la Guía práctica y vivencial de fertilidad.

Y continúa: “El hábito de fumar, en la mujer se asocia con disminución de la reserva ovárica y menor calidad ovocitaria, lo cual disminuye la posibilidad de embarazarse tanto naturalmente como con tratamientos de fertilización in vitro. Fumar diez cigarrillos al día, envejecerían cinco años la edad biológica de sus ovarios. Tan es así que, con el tabaco, en el embarazo se verían aumentadas las posibilidades de retardo de crecimiento, rotura prematura de membranas y mortalidad perinatal”.

También sostiene que el consumo de marihuana podría producir alteraciones hormonales y ser causante de falta de ovulación. “Con respecto al alcohol se aconseja su ingesta moderada hasta el embarazo y luego se lo contraindica”, aclara la médica. “El consumo de cafeína (más de cinco tazas de café por día) se asocia con un impacto negativo en la fertilidad”.

 

Tratamientos amigables

Dall´ Agnoletta define a la fertilidad como “la capacidad de tener hijos, llamada también fecundidad”, palabra que liga a un consejo médico: “Si una pareja con deseos de embarazarse mantiene relaciones sexuales no protegidas y en forma regular y no logra el objetivo al cabo de un año, debería consultar a un especialista en medicina reproductiva”. Estas consultas, agrega Dall´ Agnoletta, por lo general aportan tranquilidad y esperanzas.

En el libro la especialista se refiere a una corriente de “tratamientos de fertilidad más amigables”. Al respecto destaca: “Son personalizados, con la menor cantidad de medicación inyectable, informando todo el escenario que pueda suceder y acompañando en forma continua a la pareja desde lo profesional y humano¨.

Con respecto a la esterilidad, la médica sostiene que “en general, sólo existe esterilidad en dos circunstancias: ausencia de espermatozoides (azoospermia) y obstrucción bilateral de trompas. El resto de los casos, se trata de subfertilidad, lo que requiere estudios en la pareja y tratamientos correspondientes”.

La edad de la mujer es un factor determinante en la fertilidad. “Hablamos de un reloj biológico que a partir de los 35 años condiciona y disminuye su capacidad reproductiva. ¿Cuál es la causa? El envejecimiento genético de los óvulos. Estos sufren un proceso de desgaste permanente, lo cual da como resultado la dificultad de concebir y aumenta la probabilidad de pérdidas reproductivas”, explica.

 

No darse por vencidos

Por último, otro aspecto que Dall´Agnoletta expone en su libro y que, bien se puede relacionar con estas semanas que vive el mundo, tiene que ver con “no darse por vencidos” y, en consecuencia, “no abandonar el sueño tan deseado”. Y amplía: “Hago hincapié en la importancia de la resiliencia como capacidad de sobreponerse a las dificultades y lograr el objetivo convocando al optimismo, ya que los especialistas en medicina reproductiva necesitamos pacientes que se sientan comprendidos, escuchados y que pongan lo mejor de sí, como lo hacemos nosotros profesionalmente”.

Dall´Agnoletta explica también que “muchas veces puede existir un bloqueo emocional que impida a la pareja o paciente poder llevar a cabo el/los tratamientos correspondientes”. Y se explaya: “Está comprobado desde la psico-inmuno-neuro-endocrinología la importancia de promover el optimismo y la ilusión (siempre con información cierta) y así lograr la secreción de neurotransmisores y hormonas que provoquen un bienestar emocional y permita a los pacientes transitar este proceso lo más armoniosamente posible”.

 

 

 

 

Fuente: www.lanacion.com.ar

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