La impotencia, o también denominada disfunción eréctil, es la incapacidad del hombre de mantener una erección de una rigidez y duración suficientes para permitir la penetración. Puede aparecer a cualquier edad si bien es más frecuente a partir de los 40 años.
A esto contribuyen ciertos factores como el ser fumador, ser diabético, tener la pensión alta o padecer enfermedades cardíacas, sufrir alteraciones en los niveles de colesterol, depresión o ser consumidor de medicamentos utilizados para tratar estas enfermedades.

Primaria: Existe desde la pubertad, generalmente es secundaria a anomalías vasculares congénitas.
Secundaria: Aparece luego de un período de actividad sexual y función eréctil normal.