Laparoscopía

Es una técnica quirúrgica que permite examinar el abdomen por dentro, a través de una pequeña incisión que se practica a nivel umbilical. Puede ser:

  • Diagnóstica: permite observar la cavidad abdominal, su contenido, intestino, hígado, ovarios, la superficie uterina, las trompas y su permeabilidad. Permite descartar la presencia de enfermedades que pueden afectar la fertilidad de una mujer y que no se habían manifestado en otros estudios de la pareja.
  • Terapéutica: permite resolver en el mismo acto la mayoría de las patologías ginecológicas que pudieran detectarse: liberación de adherencias, tratamiento de la endometriosis, repermeabilización de las trompas, extracción de quistes del ovario, de fibromas, etc.

Sus ventajas principales son:

  • Breve internación, de carácter ambulatorio.
  • Breve recuperación, en lugar de los 20 a 30 días que requiere la cirugía convencional.
  • Evita la parálisis intestinal de 24 a 48 horas que aquella suele provocar.
  • Disminuye los dolores postoperatorios y el tiempo de inactividad.
  • Disminuye la necesidad de medicación y la probabilidad de infecciones.
  • También disminuye el riesgo de eventración, dado que requiere muy pequeños cortes.
  • Estética, ya que evita cicatrices importantes.

Se realiza en quirófano y con anestesia general. Consiste en la introducción de una óptica y una pequeña cámara que permite la visualización de la pelvis por parte del cirujano y su equipo.

Histeroscopía

Esta técnica permite examinar el interior del aparato genital femenino.
Permite observar la cavidad uterina y eventualmente confirmar la sospecha de lesiones, adherencias, pólipos, malformaciones, tabique, extirpación de ciertos tipos de fibromas, etc.

Sus ventajas principales son:

  • No deja cicatrices, ya que se realiza por vía vaginal.
  • Es un procedimiento rápido, especialmente cuando es de carácter diagnóstico.
  • En algunos casos puede realizarse en el consultorio.
  • Permite realizar un diagnóstico preciso, por observación directa.
  • La recuperación dura de 2 a 4 horas.
  • El dolor es similar al de una menstruación, durante las primeras horas.
  • No requiere más que algún leve analgésico y se puede hacer vida normal a las 24 horas post cirugía.

Se realiza colocando un espéculo por vía vaginal, a través del cuello del útero una óptica y una pequeña cámara que permite la visualización por parte del cirujano y su equipo

Se la indica habitualmente cuando:

  • Existen hemorragias uterinas que no se pueden solucionar con medicación.
  • Se presentan hemorragias durante la menopausia.
  • Han habido raspados o maniobras uterinas previas.
  • Se ha detectado presencia de pólipos, fibromas, adherencias, etc. a través de estudios de la cavidad uterina.
  • Se presentan malformaciones uterinas.
  • No se han podido realizar estudios de la cavidad uterina a través de imágenes.
  • Se desea observar la cavidad en pacientes con trastornos de la fertilidad.
  • La menstruación disminuye en cantidad, sin tener causas hormonales.