En Creo Fertilidad Asistida trabajamos de manera integral por el bienestar de nuestros pacientes. Conocé sus experiencias.

  • Pablo – Papá CREO

    Ver hoy los últimos 15 años parece increíble… pero lo primero que se viene a la cabeza es pensar que hubo que pasar por todo eso (por TOOOODOOOO) para llegar hasta donde estamos hoy: disfrutando cada segundo de nuestro hijo.

    Toda la frustración, la bronca, la impotencia de “porque a otros si y a nosotros no!”, todo eso queda atrás… Reflotan todo el apoyo y la contención de un equipo médico maravilloso que nos acompañó en las malas y se emocionó con nosotros en LA buena. Y un sentimiento de agradecimiento inmedible para con esa persona anónima que donó sus óvulos para poder cumplir nuestro sueño más soñado: ser padres.

    Ahora y desde acá me atrevo a decir que esto es lo que hace que este maravilloso regalo de la naturaleza (con ayuda de la ciencia) sea NUESTRO hijo: cada una de las cosas que hicimos en el camino y cada cosa que vamos a hacer por él mientras transitemos nuestro viaje por esta vida.

    Así que, a todos los que están transitando el camino de la búsqueda de sus hijos, aunque hoy las cosas se vean difíciles, NO SE RINDAN!

    Pablo.

  • Luisa – Mamá CREO

    Cuando ya había bajado los brazos en esta lucha incansable, muy motivada y contenida por mi esposo, di el que sería el paso más importante de mi vida. Era la última oportunidad que me daría y, aquella tarde cuando el Dr. Sabatini me dijo que la única manera de que yo fuera mamá sería por ovodonación, el mundo volvió a caerse.

    En un primer momento mis sentimientos fueron muy encontrados pero con la guía y el acompañamiento de Mariana, el apoyo de Luciano y su equipo, desde la primer ecografía supe que esa bebé era mía mía y mía para siempre…mi pequeña estaba allí!!!!

    Feliz de la vida!!! Eternamente agradecida a todo el grupo de profesionales de CREO. Nos cambiaron la vida para siempre.

    Luisa

  • Beatriz – Mamá CREO

    Todo empezó con un problema masculino. Después de 2 intentos fallidos con un doctor que no supo ver la verdadera causa.

    Decidimos cambiar y fuimos a ver a nuestro querido Dr. Luciano Sabatini. Con más estudios y un diagnóstico claro (ovarios poliquísticos)  fuimos con toda la ilusión por un tercer intento. Tuvimos un positivo muy bajo que no prosperó.

    Con mucha tristeza pero con unas dosis de positivismo fuimos por un cuarto que dio positivo. Este embarazo era todo en nuestras vida, pero lamentablemente dos semanas antes de nacer Juana (nuestro ángel) partió al cielo por un problema en el cordón que nada tiene que ver con algo físico mío. Esto fue realmente devastador pero el amor que nuestra hija nos enseñó en tan poco tiempo nos ayudó a no bajar los brazos.

    Después de un proceso largo de recuperación tanto física como emocional decidimos volver a intentarlo. Y otra vez la vida nos ponía a prueba con un positivo y un embarazo anembrionado. Fue un golpe duro porque volvimos a revivir todo. Pero así y todo seguimos.

    Seguimos adelante por nuestro  sueño. Y en un sexto intento llegó por fin nuestra alegría. Llegó nuestro positivo y con él, un embarazo muy difícil desde lo emocional. Finalmente, en 2017 después de 10 años de nunca bajar los brazos, llegó nuestro hermoso hijo.

    Beatriz

  • María – Mamá CREO

    Estuve esperando mucho tiempo en esos pasillos que en algunos momentos eran el “pasillo de la incertidumbre” pero que luego, en cada intento, se transformaba en el “pasillo de la esperanza”. Esperando en la sala mirando el logo de la clínica Creo se transformaba en una palabra que me repetía siempre, Creo en lo Divino,  Creo en el Milagro de la Vida, Creo en el Amor, sin este sentimiento tan profundo y sincero nada sería posible.

    Sólo el amor y el deseo ferviente me permitió superar cada intento que no resultaba y sólo el amor me permitió seguir adelante y renovar las esperanzas de que Sí va a suceder y… Sucedió!!! Llegó!!! El amor se transformó en un milagro de vida!!!
    Tener que buscar tanto un hijo y pasar por tanto dolor en el cuerpo y en el alma me permitió reflexionar, perdonar y perdonarme, desarmarme y volver a armarme por completo para así prepararme desde todos los aspectos, físico, mental y espiritual. Cada tratamiento me puso a prueba y fui aprendiendo y creciendo de esa experiencia. Y cuando miro hacia atrás me doy cuenta de cómo me fui empoderando como mujer.

    Doy Gracias por haber recorrido ese camino, aunque sea doloroso, pero, la recompensa vale la pena y te llena el Alma.

    María

  • Mónica – Mamá CREO

    Plenitud, gratitud, la inmensa alegría del sueño alcanzado, todo esto ocurrió en el segundo que tuve a mi bebé  en brazos por primera vez.

    Todas las tempestades vividas, la desilusión, el enojo, la frustración ante lo inalcanzable se desvaneció y al mirar esos bellos ojitos, tocar esas manitos diminutas, la lucha se resignifico. Todo cobró  sentido.

    Mi corazón hoy grita un gracias profundo a esa donante que me posibilitó alcanzar el sueño tan anhelado de ser mamá. Gracias a ella, a mis doctores y a la vida hoy vivo inmersa en un mundo de ternura infinita, pañales y sonrisitas.

    Gracias por este regalo tan grande.

    Mónica

  • Andrea – Mamá CREO

    Todo el tiempo que pase buscando a mis hijos fue de vacío y oscuridad.

    Año tras año, marcados por el ritmo de los meses la vida me decía NO. Y fuera de mí crecía un mundo de niños y de panzas. De pañales y de noticias de embarazo. Sin embargo algo poderoso nos sostuvo con mi esposo. Nuestras ganas de amar. Nuestra FE .

    Hoy que miro a mis hijos crecer…..siento que esa oscuridad tuvo un sentido. LO SIENTO HOY. EN ESE MOMENTO SOLO ERA UN MANOJO DE DOLOR. Creo que ese deseo de amor termina cumpliéndose si no se pierde de vista el objetivo. Si no se bajan los brazos. Si el Si se hace más fuerte que todos los NO. Los hijos llegan…..y todos los caminos pueden ser una posibilidad para ese encuentro.

    Andrea

  • Rosana – Mamá CREO

    Soy Rosana la mamá de Franchesca, agradecidos a Creo y a todo el equipo humano maravilloso. Llegamos muy esperanzados, después de casi 10 años de buscar ayuda en varios lugares, cirugías y resultados negativos.

    Cuando llegamos, nos sentimos muy contenidos y comprendidos. A pesar de ser un camino difícil, de muchas lágrimas, no perdimos la fe y la esperanza, no nos enojamos con Dios, seguimos con él en la lucha.

    A medida que avanzamos podríamos llegar a hacer padres con tratamiento de ovodonación y allí empezó nuestra aventura con todo el equipo de Creo. Fue un camino distinto, nos apoyaron nuestras familias, amigos y gente que conocimos en el camino. Llegó ese día la transferencia del óvulo fecundado a mi útero, fue maravilloso ,inolvidable me colocaron 2 que emoción!

    Mi corazón sentía estallar de tanta alegría, aún sabiendo que era un 50 y un 50. Yo profundamente sabia que sí, que se nos iba a dar .

    El día del análisis que nervios! nos llamaron a las 15, me acuerdo cuando nos dieron la noticia  no lo podíamos creer, llorábamos todos de alegría y todo el equipo nos llamó. 

    Gracias a todos y, a los futuros padres, desde mi corazón decirles que aunque el camino se vea oscuro siempre hay una esperanza una luz entre tanta oscuridad, la fe y la esperanza siempre estuvo con nosotros y lo queremos compartir con ustedes, fuerza y ojalá podamos conocernos y abrazarnos y compartir y dejar que la vida nos sorprenda !!!!

    Gracias Creo y a todos los que trabajan allí, los amamos !!!! Gracias a la donante por su corazón y a Dios que terminó de bendecir este milagro, a todos muchas gracias !!!!!!

    Que Dios los bendiga !!!!!❤❤

    Rosana

  • Carina – Mamá CREO

    Mi nombre es Carina, para ser breve y resumiendo lo irresumible les cuento que a los 8 años me extirparon un ovario por cáncer. Quedé igual embarazada a los 30 años, pero fue un embarazo ectópico no detectado a tiempo. Ese día fatal no solo estaba ahí por entrar a cirugía sino que, sin anestesia, me dijo el médico que jamás iba a poder quedar embarazada naturalmente y textualmente me dijo “solo podrás ser madre mediante una in vitro, una técnica muy cara y difícil”. En ese preciso momento, todos mis sueños se derrumbaban. Solo basta ver un test positivo para saber desde el nombre del bebé hasta cuantos nietos te va a dar y a mi eso nunca más me iba a pasar; o por lo menos eso creí.

    Luego fueron 7 años de buscar la forma de poder hacer un tratamiento costosísimo en esa época. Conocí médicos que solo hablaban de dinero, otros con una frialdad en su actuar inimaginable….sin tacto….sin corazón.

    Hasta que un dia llegue a Creo…a un tal Dr. Sabatini que con su cálida sonrisa me hizo dar ilusión nuevamente, una persona muy positiva, con mucho tacto y respeto por el paciente y; junto a él, todo un equipo con iguales características.

    Comencé el ansiado tratamiento…después de tantos años de espera, pero hubo un imprevisto y por mi salud no podían transferir los embriones; había que esperar 3 meses.  Esa noticia me desbordó y ahí fue donde Luciano me ofreció ir a una psicóloga. Ahí comencé a llevar en forma conjunta el tratamiento de fertilidad y el psicológico q me acompaño hasta que nacio mi hija.

    En la Lic. Zuza, encontré el acompañamiento y la contención necesaria e indispensables para llevar este tipo de tratamientos…que son muy duros a veces y largos….Ella no sólo es una gran psicóloga sino que lo combina con ese entendimiento desde la experiencia propia. En mi caso su compañía y apoyo fue tan indispensable como el Dr. Sabatini y todo el equipo, jamás lo hubiese logrado sin el apoyo psicológico q me brindaron.

    Yo en Creo encontré gente con corazón, que saben exactamente lo que te pasa, lo que sentis….gente que te contiene y siempre responde el teléfono cuando estás en tratamiento…sea la hora q sea…siempre una palabra de aliento y de ver lo bueno, aún cuando se detiene un embarazo.

    Se que no es fácil, que a veces es un camino largo y espinoso, pero con gente como la de Creo se hace más fácil todo, por el respeto, porque te entienden, porque saben lo que sentís exactamente. Jamás sentí que comerciaban conmigo sino todo lo contrario, yo ahí llegué casi sin ilusiones, desbastada y salí embarazada y acompañada hasta el final del mismo.

    No importa lo que pase….solo confíen y no bajen los brazos nunca y si están desbordados pidan ayuda….en mi caso fue esencial!!!!!

    Carina

  • Valeria – Mamá CREO

    Hola a todas. Quiero contarles un poco mi historia empezando de una manera distinta, empezando por lo más hermoso….empezando por decirles q SOY MUY FELIZ!!

    Como uno de tantos jueves, tipo 20 hs, ellas dos con sus 3 años y 2 meses, juegan a ser princesas, con sus vestidos largos y sus coronas brillantes, conversan entre ellas acerca de príncipes y brujas malvadas y hechiceras que las persiguen por toda la casa. Yo sólo las miro. Y con un poco de lágrimas en los ojos; muy dentro mío ronda una frase que dice…”Me parece mentira…siento que no me hace falta nada más en el mundo”.

    Mi historia, como la de tantas, fue muy difícil, de mucha tristeza, ira hacia todo, incertidumbre, nervios, ciclotimia y un tanto alejada de la parte social, sobre todo alejada de niños, me hacían mal.

    Tenía mucho miedo a no poder ser mamá nunca, en fin, una etapa muy complicada de afrontar. Primero fueron las múltiples cirugías de ovarios hasta recibir el diagnóstico “endometriosis severa” y cuyas consecuencias fueron la escasa cantidad y calidad de mis óvulos. Vino entonces el llanto, y más llanto, la incertidumbre y todo lo que sucede cuando uno desea con todo el corazón algo pero a su vez se aleja más y más de lograrlo, mucha tristeza sentíamos.

    Ahí fue cuando recurrimos a Creo y vimos a Luciano para comenzar con los tratamientos. Tuvimos un primer intento con mis óvulos pq no perdíamos la esperanza de lograrlo, pero nada. Luego de ese intento con Luciano tuvimos una charla donde nos planteó otras alternativas para cumplir el sueño de ser madre, entre ellas recurrir a la ovodonación.

    La respuesta dentro mío fue: “qué??? Nooo!!! Un bebé sin mis genes!!!???? Y….otra vez lágrimas y fantasmas en mi cabeza etc etc etc. Pero, había algo mucho más fuerte que nada en el mundo, más fuerte que el miedo, que los fantasmas en la cabeza,  más fuerte que todo lo que se pueda ocurrir y era…..QUE QUERÍA SER MAMÁ!! Mamá de una vez por todas

    Tenía tanto tanto amor para dar que, después de tomarnos nuestro tiempo para pensarlo y asimilarlo, la respuesta fue A LEVANTARSE Y SEGUIR INTENTANDO! VAMOS LU, HAGÁMOSLO.

    Y así fue, juntos con mis ángeles, así los llamo a ese grupo de gente tan hermosa y cálida que me ayudó a cumplir el sueño de ser mamá.

    Fue así que intentamos… Dicen que las cosas no se dan cuando uno quiere sino cuando el Dios de cada uno, el cosmo o el universo o lo que sea así lo quiera; y así fue. Después de dos intentos más, llegó un hermoso 5 de mayo. Mi marido y yo en la sala de preparación de la clínica nuevamente, ya lista para entrar al quirófano, en mi mano la medallita de la Virgen de Guadalupe y….”el vámos vamos q se va a dar!!!” Las palabras de Luciano y Yesica. Una vez más entregándome a mis ángeles, ví por la pantalla del ecógrafo como esas dos semillitas caían en forma de gotitas en mi útero, cerré los ojos y dije….”Dios que se dé!” Transcurrían esos días de espera hasta realizarme la subunidad beta, en donde uno no vive, ni deja vivir,

    Hasta que llegó el día…quise retirar el resultado yo sola y literalmente tardé unos 45 minutos en abrir ese sobre, miraba la nada, muerta de miedo, pero absolutamente llena de esperanza. Otra vez….lágrimas y más lágrimas pero esta vez de absoluta felicidad!!! Y lágrimas y lágrimas de gratitud plena a esa hermosa mujer que no conozco y que Dios puso en mi camino para que gracias a ella yo tuviera la posibilidad de ser “MAMÁ” y por partida doble!!

    GRACIAS a mi amada familia de CREO por tanto!!!

    Valeria

  • Marcelo – Papá CREO

    Luciano,
    Llegó el 6 de junio. Lloro por todo. Estoy sensible, sensibilísima. Cierro los ojos fuertes y me
    entrego a María. Lo dejo en sus manos. En sus manos y en las tuyas. Le pido que te acompañe,
    que nos acompañe.
    Llego al quirófano, me recibe una enfermera muy amorosa. Yo lloro. Lloro por los nervios, lloro
    por emoción, lloro porque está por pasar algo muy importante dentro mío, lloro por aferrarme
    a esa ilusión de ser mamá.
    Ahí llegás, con esa energía hiperquinética y alegre que te caracteriza. Me saludás y me decís:
    “Vicky estoy tan feliz porque estos embriones están divinos”. Me das sus características y me
    comentás lo entusiasmado que estás con este nuevo intento.
    Ahí estamos. Somos 5 personas, en un quirófano, con unos embriones microscópicos haciendo
    toda la fuerza del mundo en ese instante milagroso. Juli hace la ecografía que indica hasta
    donde debe llegar la cánula para depositar los embriones. Cuando llegás, paran la eco y decido
    guardar ese recuerdo en mi retina. Ahora queda esperar… Otros factores que intervienen.
    Hoy nos encontramos celebrando un embarazo y, por eso, nos sentimos eternamente
    agradecidos con vos, con tu equipo. No existen palabras que puedan describirla. Pero con este
    sencillo gesto te enviamos todo nuestro cariño y agradecimiento. Y te alentamos para que
    sigas en este camino de acompañamiento y ayuda para traer vida, para formar familias.
    Porque eso cambia y transforma a las personas. Nos hace inmensamente felices y, en
    definitiva, un mundo con persona felices es un mundo mejor; y esa es una gran labor.
    Con mucho cariño, Vicky y Fede.

    Marcelo

  • Vicky y Fede – Papás CREO

    Luciano,
    Llegó el 6 de junio. Lloro por todo. Estoy sensible, sensibilísima. Cierro los ojos fuertes y me
    entrego a María. Lo dejo en sus manos. En sus manos y en las tuyas. Le pido que te acompañe,
    que nos acompañe.
    Llego al quirófano, me recibe una enfermera muy amorosa. Yo lloro. Lloro por los nervios, lloro
    por emoción, lloro porque está por pasar algo muy importante dentro mío, lloro por aferrarme
    a esa ilusión de ser mamá.
    Ahí llegás, con esa energía hiperquinética y alegre que te caracteriza. Me saludás y me decís:
    “Vicky estoy tan feliz porque estos embriones están divinos”. Me das sus características y me
    comentás lo entusiasmado que estás con este nuevo intento.
    Ahí estamos. Somos 5 personas, en un quirófano, con unos embriones microscópicos haciendo
    toda la fuerza del mundo en ese instante milagroso. Juli hace la ecografía que indica hasta
    donde debe llegar la cánula para depositar los embriones. Cuando llegás, paran la eco y decido
    guardar ese recuerdo en mi retina. Ahora queda esperar… Otros factores que intervienen.
    Hoy nos encontramos celebrando un embarazo y, por eso, nos sentimos eternamente
    agradecidos con vos, con tu equipo. No existen palabras que puedan describirla. Pero con este
    sencillo gesto te enviamos todo nuestro cariño y agradecimiento. Y te alentamos para que
    sigas en este camino de acompañamiento y ayuda para traer vida, para formar familias.
    Porque eso cambia y transforma a las personas. Nos hace inmensamente felices y, en
    definitiva, un mundo con persona felices es un mundo mejor; y esa es una gran labor.
    Con mucho cariño, Vicky y Fede.