Por Lic. Mariana Zuza (Mat. 999),  Lic. María Sol Sat (Mat. 2953) 

Mucho se ha hablado del sufrimiento y el impacto emocional, del tránsito por la infertilidad, especialmente respecto del universo femenino. Pero….¿cómo atraviesan este proceso los hombres? Desde el área de psicología de Creo Fertilidad Asistida hacen un análisis de una situación que muchas veces queda invisibilizada.

Las Lic. Sol Sat –Mat. 2953– y Mariana Zuza – Mat. 999– trabajan en una línea de investigación en esta temática intentando comprender cómo es el afrontamiento (los esfuerzos cognitivos y conductuales que desarrolla la persona para manejar las tensiones externas e internas)  de hombres y mujeres frente a estas dificultades que surgen en el devenir vital.

El deseo de un hijo, las dificultades y demoras que conlleva concretar ese anhelo se constituye en una crisis difícil de atravesar. Es un duelo y no se cursa de igual modo en hombres y mujeres.

“Los duelos tienen género, no es lo mismo el duelo en una mujer que en un hombre. básicamente difieren en la forma de expresión y de enfoque” (Begoña Elizalde). Nadie mejor que nuestros pacientes y ex pacientes para aportarnos el relato de su tránsito en la búsqueda reproductiva infructuosa. Hablamos con Pablo, un papá de Creo, que reflexionó sobre el proceso de búsqueda y tratamientos desde su perspectiva.

Durante este tiempo que conlleva lograr un embarazo, los hombres –al igual que las mujeres– atraviesan un proceso interno, Pablo cuenta que esa etapa no haya una sola forma de describirla “Pasan muchas cosas… ¡Sin dudas, lo primero que se viene a la cabeza es que parece eterno! La frustración es otro sentimiento que se repite mucho… Ante cada nueva alternativa de posible solución vuelve la esperanza, pero se trunca con más frustración si el resultado no es el que esperás… Es cansador. En muchos aspectos, te agota. Se lleva cosas que son muy difíciles de recuperar. Hasta te vuelve cauteloso en extremo, incluso, al momento de vivir el embarazo. Quizás esa sea una buena palabra para describir el proceso: agotador.”

“Sin dudas, el pensamiento más frecuente es preguntarse ¿por qué a nosotros?”. El conflicto que se provoca en la cabeza cuando alguno de tus amigos anuncia que va a ser papá también empieza a repetirse… y ese es bastante difícil de manejar. Llegó un momento en el que fue complicado no pensar en: ¿y si no está en mi destino ser papá? ¿y si tengo que dejar todo acá y conformarme con ser un buen tío?”

Otro aspecto importante en este proceso es la posibilidad de expresar emociones. En este sentido, Pablo expresó: “No siempre… calculo que porque soy de una generación a la que mucho no se le permitían esas cosas… como que tuvimos que ir aprendiendo a hacerlo.

A veces podía hablar tranquilo de lo que me pasaba y a veces tragaba veneno hasta que explotaba. Y a veces, no explotaba… y probablemente eso es lo que más peso tiene en el agotamiento que causa el proceso… Mi pareja, en cambio, siempre expresa todo lo que le pasa.

En donde sí hubo una marcada diferencia fue cuando empezamos con los tratamientos de fertilización asistida. Ahí, la que ponía el cuerpo era ella y ver lo que le provocaba todo el desajuste hormonal sin yo poder hacer nada al respecto fue algo complicado para mí. Incluso, hasta el primer tratamiento con ovodonación, en el que los embriones detuvieron su crecimiento en la semana 5, se me volvió a plantear ese sentimiento: querés ayudar, pero no podés…”

Un gran arma en esta situación, afirma Pablo, “es sin dudas, tener una pareja fuerte es lo que más ayuda. Poder contar con alguien que te escuche (o te haga hablar) y que ese alguien sea la persona que vos elegiste para pasar por todo este proceso es, probablemente, lo más importante.

Hay algo que, si bien se hace bastante difícil de sostener en muchos momentos, es algo que me ayudó: tener en claro que no hay que rendirse.

Y por último, el haber llegado a las manos de un equipo de profesionales como los del CREO que escucharon que nos pasaba e hicieron todo para ayudarnos, conteniéndonos en las malas y abrazándonos en las buenas. Suena a publicidad barata pero la verdad es que dimos vueltas como por 6 ó 8 profesionales antes de llegar a CREO: ninguno se interesó realmente en lo que nos pasaba y, de más está decirlo, ninguno nos dio ninguna solución a nuestro problema”.

Algunas reflexiones sobre cómo atraviesan los hombres este proceso

Pablo nos ayuda a comprender uno de los aspectos más salientes en la experiencia subjetiva masculina, una modalidad menos expresiva que la mujer a la hora de comunicar sus ideas y afectos.

En general, comparte menos que su compañera sus vivencias pues se dedica especialmente a contenerla. En muchos hombres esto es experimentado como una responsabilidad, una preocupación que incluso puede inhibir parcialmente, la propia expresión de sus vivencias para priorizar el bienestar de su pareja. Muchas veces perciben con impotencia cómo las técnicas médicas impactan sobre la corporalidad femenina, sintiendo que solo pueden acompañar y contener.

Pablo comparte también su sensación de agotamiento, concluyendo que la consecuencia de este proceso desgastante termina generando actitudes demasiado cautelosas. En otras palabras, aún cuando los resultados son los deseados y los anhelos parecen concretarse, se percibe una resistencia a proyectarse en las ilusiones o en cómo se podría seguir. Podríamos decir que en algunos varones se manifiesta una tendencia que evita anticipar hechos ya sea afortunados o inciertos. Se centran en el aquí y ahora presente a fin de controlar expectativas, esperanzas y proyecciones a futuro.

El perfil de respuestas de los varones que hemos investigado hasta el momento, manifiesta una tendencia estable en sus respuestas al momento de transitar el proceso de búsqueda de hijo. Muestran un perfil de respuesta sin demasiadas variaciones. Por ejemplo: búsqueda de gratificaciones alternativas que los ayuden en su sensación de bienestar subjetivo durante el proceso, solicitar ayuda, reducir la tensión por medio de la expresión de sentimientos negativos; son variables que se manifiestan constantes y estables durante el proceso emocional de la infertilidad.

Observamos reticencia a anticipar efectos y consecuencias previsibles. Es notable el compromiso y la toma de conciencia que manifiestan este grupo de hombres a quienes hemos encuestado respecto del grado de exposición psicofísico femenino en los tratamientos de reproducción asistida, deponiendo sus propias vivencias para priorizar el cuidado, contención y apoyo dirigido hacia su compañera.

Algunas conclusiones

Esta es una aproximación que intenta describir algunos aspectos generales de las vivencias y comportamientos masculinos respecto del camino por la infertilidad. Sin embargo, es en el sistema vincular de la pareja donde dichas respuestas se integrarán y complementarán con las femeninas enriqueciendo la experiencia relacional y posibilitando el apoyo recíproco que permitirá el mejor tránsito posible por esta etapa compleja que implica el deseo ferviente de un hijo y las dificultades para concretar dicho anhelo.

Si necesitas compartir tus angustias, dudas, ansiedades durante la búsqueda,  en Creo Fertilidad Asistida estamos para acompañarte. Solicitá un turno con el equipo de psicología, de lunes a viernes de  8 a 20 y sábados de 8 a 12 horas, a los teléfonos 4203546 o 4290223, o personalmente en Av. Colón 569, Ciudad.

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